Análisis – Atelier Yumia – Nintendo Switch 2 Edition

Análisis

El pasado año llegó Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada, la entrega que abre un nuevo arco dentro de la longeva saga de Gust tras el cierre de la trilogía de Atelier Ryza. Ahora, con el lanzamiento del paquete de mejora para Nintendo Switch 2, hemos tenido la oportunidad de adentrarnos en él. Además, este es el momento más adecuado para hacerlo, ya que recientemente se ha anunciado Atelier Karia: El reino de la noche y la guía de los recuerdos, su secuela, lo que lo convierte en una oportunidad ideal para ponerse al día con esta nueva etapa de la saga.

Una nueva alquimista para una nueva era

Nos encontramos en un mundo donde la alquimia está considerada tabú y un arte peligroso. Nuestra protagonista es Yumia Liessfeldt, una joven, que tres años después de perder a su madre en un misterioso accidente, descubre que proviene de una familia de alquimistas y decide investigar la verdad. Junto al equipo de investigación de Aladiss, Yumia explora este continente lleno de ruinas y peligros buscando respuestas. Quiere saber por qué cayó el antiguo Imperio Aladissiano, por qué la alquimia se convirtió en tabú, y si realmente es tan maligna como se dice.

Este camino se enriquece gracias a las misiones secundarias y los eventos de personaje. A lo largo del viaje, el juego nos invitará a profundizar en nuestros aliados, los cuales se pueden localizar fácilmente en el mapa ya que aparece un icono con la cara del personaje en cuestión. Estas interacciones permiten conocer el pasado y las motivaciones de cada miembro del equipo de investigación. Eso sí, cabe destacar que las misiones secundarias por lo general terminan volviéndose bastante repetitivas a la larga, cayendo en los típicos recados de recolectar, fabricar o derrotar. Así que, todo esto nos puede llevar a que completar la historia principal nos tome entre 35 y 40 horas de juego. Cifra que aumentará considerablemente si decidimos exprimir todo el contenido opcional y sus dos finales distintos.

Explorando este nuevo mundo

Lo que caracteriza a la saga Atelier es su sistema de combates y su sistema de alquimia. Ambos pilares están presentes en esta entrega, pero han recibido un lavado de cara diseñado para adaptarse a un mundo abierto y totalmente interconectado. Mencionamos esto último porque títulos como Atelier Firis o Atelier Ryza 3 ya intentaron tener mapas a gran escala pero con «pequeñas trampas» como barreras divisorias que al travesarlas llevaba a pantallas de carga para cargar la siguiente región.

Una de las mayores virtudes de este nuevo enfoque es la absoluta libertad para explorar sin la presión de un calendario o una cuenta atrás. Podemos pasar todo el tiempo que deseemos perdiéndonos por sus biomas, recolectando materiales y descubriendo secretos a nuestro propio ritmo. Eso sí, que sea un mundo abierto no significa que podamos correr en línea recta hacia el final del juego desde el primer minuto. La propia narrativa nos cierra temporalmente el acceso a ciertas zonas para evitar que avancemos antes de tiempo, asegurando así una progresión lógica y equilibrada.

Para movernos por este vasto continente tendremos que recorrer las distancias a pie, aunque el juego no tarda en darnos herramientas para que el desplazamiento sea mucho más dinámico. Más allá de correr o saltar, Yumia puede agacharse para colarse por agujeros, nadar o escalar. Además, para sortear la verticalidad, y las grandes distancias del terreno, podemos fabricar herramientas como el gancho o los guantes para ir por las tirolinas. Hay algunas sorpresas más en el inventario de exploración, pero no queremos ahondar en ellas para que podáis descubrirlas y disfrutar de primera mano de las novedades de esta aventura.

Aun así, para agilizar los trayectos de regreso, Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada mantiene la opción del Viaje rápido mediante unas pequeñas torres repartidas por el mapa que, tras ser activadas, nos teletransportan de forma instantánea. Algo que se agradece enormemente, ya que es fácil acabar muy lejos tras explorar o quedarse atrapado por intentar acortar camino por donde no debíamos.

Por otro lado, al tratarse de un viaje tan extenso, el juego introduce las mecánicas de campamento y cocina. Aunque la saga ya había probado esta idea de descansar al aire libre en entregas como Atelier Firis, aquí el sistema se siente mucho más integrado. En estas hogueras no solo podremos cambiar la hora del día, sino que también utilizaremos los ingredientes recolectados para elaborar recetas. Estos platos no solo nos darán ventajas en los combates, sino también efectos especiales para la propia exploración, como mejorar la obtención de materiales, haciendo que planificar una parada técnica sea clave para optimizar nuestras salidas al mapa.

Adiós a los combates por turnos

Entre los cambios y novedades de Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada destaca su renovado sistema de combate. En cada entrega de la saga siempre ha habido una evolución constante para ofrecer algo diferente. Por ejemplo, la trilogía de Arland jugaba tenía turnos condicionados por el coste de las acciones o la saga Dusk introdujo el posicionamiento táctico alrededor de los enemigos. Ahora, Atelier Yumia rompe por completo al convertirse en el primer RPG de acción de la saga.

En esta entrega nos moveremos con total por el escenario, encadenando golpes físicos y reaccionando activamente mediante esquivas para salir de las zonas de peligro del suelo (indicadas con áreas rojas) o realizando guardias precisas en el momento exacto para mitigar los daños. Pero no es lo único, ahora el campo de batalla se divide en dos rangos, «Alcance corto» y «Alcance largo», los cuales podemos alternar según nos alejemos o nos acerquemos al rival. No vamos a poder machacar los botones como en un juego típico de acción y es que, realizar las habilidades cuesta puntos que se regeneran al encadenar ataques normales.

El uso de la alquimia en los combates también cambia por completo. A diferencia de las entregas anteriores, donde fabricábamos bombas o elixires de un solo uso, en Atelier Yumia los objetos pasan a ser permanentes y se equipan como parte de nuestro arsenal. Eso sí, utilizarlos en batalla ya no dependerá de las existencias que nos queden, sino de la gestión de nuestros puntos, exactamente igual que ocurre con las habilidades.

Esta gestión es fundamental para romper el «escudo» de los enemigos, ya que al dejarlos aturdidos abriremos la ventana perfecta para ejecutar una acción conjunta con nuestros aliados mediante el uso de estos mismos objetos. Pero no es lo único que podemos hacer ya que, avanzada la historia, el juego nos permite realizar relevos en tiempo real para intercambiar a los miembros que se encuentran en reserva. Esta mecánica, si se combina con una esquiva perfecta, activa un contraataque de precisión para seguir machacando al rival sin darle un solo segundo de respiro.

La nueva síntesis

La síntesis de Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada se siente algo simplificada, al menos durante los primeros compases de la aventura, en comparación con las mecánicas más densas de los anteriores juegos de la saga. En esta entrega, la alquimia evoluciona y se divide de forma muy inteligente en tres variantes para adaptarse tanto a la exploración como a la gestión de nuestra base.

Por un lado tenemos la «síntesis sencilla». A diferencia de la síntesis portátil de Atelier Firis, que nos obligaba a plantar una tienda de campaña para entrar a un taller tradicional, aquí basta con desplegar un menú radial en mitad del campo. Consumiendo materiales y puntos de nuestra barra de energía, podremos fabricar al vuelo herramientas esenciales y consumibles directamente desde el mapa, sin transiciones ni pantallas de carga.AtelierYumia SintesisTambién tenemos la síntesis tradicional, aunque ahora incorpora un nuevo sistema de núcleos. Esta variante, que sigue requiriendo que visitemos nuestro atelier, nos obliga a colocar los ingredientes en diferentes casillas para aumentar su valor elemental, desbloquear efectos ocultos y transferir rasgos pasivos que determinen la calidad del equipamiento.

Por último, el juego nos presenta la síntesis de construcciones, una mecánica que nos permite crear objetos para decorar nuestro atelier o incluso los compamentos que descubramos. Sería algo similar a lo que vimos en otros juegos de la saga y no solo sirven para decorar, sino que algunos nos desbloquean nuevas acciones en el juego. Por ejemplo, poder cambiarnos de ropa, cambiar la música del juego o incluso poder desbloquear nuevas recetas.

Actualizando la versión

Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada llegó como un lanzamiento multiplataforma, lo que permitió a una gran comunidad disfrutar del título desde el primer día. Su versión para Nintendo Switch fue la que peor parada salió debido a problemas de rendimiento con tirones constantes y un apartado visual muy por debajo de las otras plataformas. Por suerte gracias a la versión de Nintendo Switch 2 podemos disfrutar en la portátil de Nintendo una versión más pulida. Aunque esta versión no se pone a la par con la versión de PC ni con las otras consolas. Hemos seguido notando algo de lentitud, por ejemplo al abrir el mapa, o zonas donde el agua hace que bajen los FPS.

Pero se sigue resintiendo muchísimo en el modo portátil haciendo que los personajes pierdan nitidez y los escenarios se ven pixelados. Conforme más nos adentramos en zonas amplias, espacios abiertos o lugares con mucha vegetación y elementos en movimiento, la fluidez cae. Empieza a haber bajadas de frames que incluso mover la cámara o avanzar rápido puede llegar a marearte un poco. Así que, sin duda, hay que acabar acudiendo a colocarla en el modo dock, donde la consola exprime más potencia para que el juego vaya con un rendimiento mucho más estable y disfrutable.

Más allá del rendimiento técnico, el nuevo rumbo artístico le sienta de maravilla a la saga Atelier. Los escenarios se sienten más vivos y detallados, dándole un toque de madurez visual a la aventura que entra muy bien por los ojos. En cuanto al bestiario, volvemos a encontrarnos con enemigos emblemáticos como los Puni junto a nuevos diseños de criaturas que aportan muchísima frescura a los combates. Eso sí, la franquicia no renuncia a uno de sus clichés más característicos, como es el reciclaje constante de enemigos donde solo cambia el color, algo que a la larga puede volverse un poco repetitivo.

Hay que hacer también una mención especial a la localización, que sin duda es una de las grandes noticias de este lanzamiento. Tras tantos años pidiéndolo, por fin este es el primer juego de la saga en llegar traducido al español, convirtiéndose en una gran puerta de entrada para que la gente se anime a probarlo. La calidad y adaptación del texto son impecables. Es cierto, que tras tantos años jugando a esta saga en inglés, al principio resulta extraño ver traducidos ciertos términos, pero no deja de ser un gran trabajo. Y a diferencia de otras entregas, algo que perdemos, es el doblaje al ingles, pues esta entrega solo está doblada al japones. Su banda sonora, por su parte, sigue siendo alegre y fiel a la identidad de la franquicia.

Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada abre una nueva etapa en la saga con una historia de misterio y un gran mundo abierto sin temporizadores. Además este inicio llega con grandes novedades como ser ahora un RPG de acción así como el primer juego de la saga traducido al español. Si ya tenías ganas de probar este nuevo arco, esta versión para Nintendo Switch 2 elimina buena parte de los problemas técnicos que empañaban la experiencia en Nintendo Switch. Si lo que has leído te convence estas tardando en jugarlo antes de la llegada de su secuela.