Análisis – Code Vein II

Análisis
7.5

Notable

Desde el pasado 30 de enero está disponible Code Vein II para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Esta nueva entrega del soulslike de vampiros de Bandai Namco, ambientada en el mismo universo que Code Vein (2019), se puede disfrutar completamente de forma independiente, aunque conserva elementos característicos como el sistema de sangre.

El destino de un mundo al borde del colapso

La Luna Rapacis, una fuerza misteriosa que apareció tras el Resurgimiento, ha transformado a la mayoría de los Resucitados en monstruos sin mente conocidos como Horrores. El mundo se encuentra al borde de la destrucción ya que las ciudades están abandonadas, la civilización ha caído y queda poco de la humanidad.

Aquí es donde nuestro papel como jugador es importante. Encarnaremos a un Cazador de Resucitados que, tras morir durante una misión, es salvado por Lou, una misteriosa chica que le entrega la mitad de corazón para revivirnos. Pero Lou no es una Resucitada cualquiera ya que posee el poder de manipular el tiempo. Nos tocará emprenderán un viaje que nos llevará tanto al presente como al pasado en busca de una forma de detener este evento catastrófico.

Durante nuestra aventura acabaremos conociendo a los héroes legendarios del pasado. Aunque no se conozcan entre ellos, nosotros tendremos la oportunidad de adentrarnos en sus historias y descubrir los hechos que marcaron su trágico destino. Y, quedará bajo nuestra decisión, intentar salvarlos o no. ¿Si los salvamos a todos será suficiente para cambiar el futuro? Es algo que nos os vamos a responder pero si que podemos afirmar que el presente cambiará en función de nuestras decisiones.

En Code Vein II, como ya viene siendo costumbre últimamente, nos permite crear a nuestro personaje. Aunque el nivel de personalización no alcanza la profundidad de otros títulos, es probable que dediquemos un buen rato ajustando los detalles. Esto implica que acabamos teniendo al típico personaje mudo y quien realmente llevará el peso narrativo serán Lou y los demás héroes. En este título se nota que han querido darle más importancia a la historia y que no sea solo una excusa para matar.

De hecho, comparada con la de la primera entrega, nos ha gustado bastante más. También volvemos a tener varios finales en función de lo que hagamos, por lo que completar la historia, y si hacéis las misiones secundarias, os va a llevar perfectamente más de 50 horas de juego. Estas horas también tienen su «trampa» y es que, como siempre decimos, van a variar en función de la habilidad del jugador.

Exploración abierta y libertad de acción

A diferencia del primer Code Vein, esta nueva entrega abandona los escenarios lineales para ofrecer un mundo mucho más amplio. Si bien el considerarlo o no un mundo abierto es algo que dejamos a vuestro criterio, no vamos a poder ir directamente al final ni elegir qué héroe salvar primero. El propio juego restringe en todo momento las zonas disponibles mediante muros «invisibles». Sin embargo, lo que sí podemos hacer es explorar libremente en busca de materiales y recursos, sin necesidad de avanzar en la historia principal.

Mientras lo hacemos descubriremos que ahora hay un ciclo de día y noche que aporta mayor dinamismo a la experiencia. En ocasiones, la oscuridad puede sorprendernos en plena exploración de ruinas, obligándonos a encender la linterna. En la mayoría de las ocasiones se ve bien igualmente sin ella en el exterior, pero si que puede llegar a ser de utilidad en determinas partes de las mazmorras. Aunque no esperéis que este ciclo tenga un impacto tan marcado como en juegos como Xenoblade Chronicles.

El mapa de Code Vein II se puede consultar desde el primer momento en el que tomamos el control. Por defecto no están visibles todas las zonas y en lugar de la clásica “niebla de guerra”, debemos buscar unas plantas especiales que, al destruirlas, nos muestran parte del terreno. A veces, incluso revelan caminos ocultos que conducen a recompensas valiosas. Además, si abrimos el mapa y hemos pasado cerca de un cofre (o lo hemos abierto), este quedará marcado para facilitar su localización. Algo que también ocurre con objetos especiales como el Néctar Dorado, que sirven para aumentar el número de usos del objeto de curación «Regeneración« en los muérdagos.

Los muérdagos van a ser nuestros amigos en este juego ya que, una vez activados, podemos usarlos como puntos de viaje rápido. Esto, dado que algunas zonas son muy grandes, nos facilita el movernos por el mapa. Aunque, el juego también nos ofrece una moto como medio de transporte para recorrer el terreno junto a nuestro acompañante o acceder a zonas difíciles de alcanzar a pie. Eso sí, conviene tratarla con cuidado… Ya que si caemos desde muy alto o chocamos se irá dañando (ni confirmamos ni desmentimos que nos haya pasado).

Sistema de niveles insatisfactorio

La mecánica de los muérdagos en Code Vein II ofrece varias funciones útiles como recuperar salud, cambiar de compañero o incluso subir de nivel, entre otras cosas. Sin embargo, precisamente este último aspecto es uno de los que menos nos ha convencido. El sistema de niveles se siente limitado, ya que, a diferencia de otros soulslike, el juego no te deja elegir qué parámetros quieres mejorar al subir de nivel. En su lugar, asigna los puntos de forma automática a ciertos atributos base. Esto reduce mucho la sensación de progreso y hace que farmear apenas sirva más que para obtener, por ejemplo, un poco de vida extra.

Durante la exploración, nos hemos encontrado con enemigos muy desiguales: algunos resultan sencillos, mientras que otros pueden eliminarnos de unos pocos golpes. Estos picos de dificultad tan bruscos pueden volverse frustrantes, especialmente cuando te quedas atascado durante horas frente a un jefe sin una forma clara de avanzar más allá de “mejorar tu habilidad”. En ese sentido, el juego prácticamente te obliga a experimentar con distintas armas, compañeros y códigos de sangre si quieres aumentar tus posibilidades de supervivencia.

Por ello, es importante saber cuándo gastar la Neblina (la moneda del juego) para invertirla en compras y mejoras de equipo. Hay que reconocerle al juego que conseguirla resulta bastante sencillo, Hay algunas zonas con enemigos que la sueltan en buenas cantidades y que, además, se encuentran muy cerca de un muérdago, lo que permite repetir el proceso fácilmente tras tocarlo. También merece la pena completar misiones secundarias y explorar mazmorras, ya que ofrecen objetos útiles para reforzar nuestra build y reducir la fragilidad en combate.

Todo lo anterior se basa en nuestras experiencias personales durante la partida. En juegos soulslike es normal, y hasta esperable, que la dificultad sea exigente, ya que este desafío precisamente caracteriza al género y premia la perseverancia y el aprendizaje. Aun así, Code Vein II deja la sensación de que podría haber ido un paso más allá, cuando incluso han eliminado características del primer juego que aportaban rejugabilidad. En el primer Code Vein podíamos convocar amigos mediante señales de socorro para que nos echaran una mano contra los jefes más duros, pero ahora ya no tenemos esa posibilidad de jugar con otros.

Haciendo combinaciones

Al abrir el menú en Code Vein II puede resultarnos abrumador por la cantidad de opciones disponibles, pero con el tiempo todo se vuelve más claro. Nuestro personaje puede equiparse con distintas armas como espadas, espadas duales, martillos o lanzas. Pero además, podemos usar Formas, que son habilidades especiales que consumen icor (el equivalente a los puntos mágicos), junto a los códigos de sangre, que modifican las estadísticas y otorgan habilidades únicas. También están las jaulas, piezas de equipo que determinan el tipo de ataque drenante, y los potenciadores, que mejoran atributos y activan efectos pasivos. Lo ideal es experimentar con cada opción hasta encontrar la combinación más cómoda o más efectiva para cada situación.

Los compañeros también regresan en Code Vein II, con un total de nueve héroes reclutables. Estos pueden acompañarnos directamente en combate o fusionarse con nuestro personaje para mejorar sus atributos y habilidades. Cuando luchan a nuestro lado resultan muy útiles, ya sea como apoyo ofensivo, distracción frente a los jefes o incluso como salvavidas. Si caemos en batalla, pueden “sacrificarse” para restablecer parte de nuestra salud, aunque después deberán esperar un tiempo antes de volver, un periodo que se incrementa de forma notable con cada muerte que suframos.

Más allá de la utilidad en combate, su participación está estrechamente ligada al desarrollo de la historia, lo que influye en cuándo y cómo podemos contar con ellos. En ciertos momentos no podremos elegir libremente quién nos acompaña, pero el haber rescatado previamente a un héroe permitirá utilizarlo más adelante en otras partes del juego. Si algún rescate se nos atraganta, mientras no hayamos visto los créditos, siempre podremos volver más tarde para intentarlo de nuevo.

Estilo artístico similar

Visualmente, Code Vein II presenta un estilo artístico muy similar al del original, con ese característico toque anime. Los escenarios, pese a desarrollarse en un mundo devastado y apocalíptico, resultan variados, aunque lo mismo no puede decirse de algunas mazmorras. Conviene mencionar también la escasa diversidad de enemigos donde abundan los tipos repetidos y los semijefes reciclados, con apenas variaciones de color, armas o patrones de ataque.

El gran problema viene en la optimización y es que en el momento en que lo hemos jugado, el juego no está muy bien optimizado. Durante algunas escenas en PlayStation 5 hemos notado bajadas de frames que, aunque molestas, no arruinan la experiencia. Lo bueno es que no se ha llegado a apreciar demasiado en los combates, que es donde realmente importa mantener una tasa de estable. Esperemos que futuros parches corrijan estos problemas de rendimiento. También se han dado momentos en los que las texturas tardan en cargar, otro detalle que esperamos se solucione en un futuro.

Por último, la banda sonora de Code Vein II corre a cargo de Go Shiina, conocido por su trabajo en sagas como Tales of e incluso el primer Code Vein. Sus composiciones son variadas, aunque en general solo acompañan las cinemáticas y los combates, mientras que durante la exploración predomina el sonido ambiente. El juego se encuentra doblado al inglés y al japonés. En nuestro caso hemos elegido el doblaje al inglés y la verdad es que está bastante bien. Sobre todo porque siempre suelen descuidar la sincronización labial y no hemos notado nada extraño.

Resumen

Code Vein II ha querido destacar, si lo comparamos con la entrega anterior, y lo hace con un mundo que ahora es mucho más amplio y una historia que está mejor construida. Se agradece que haya una mayor libertad para explorar o decidir cuándo abordar misiones secundarias y rescatar a los héroes. Sin embargo, algunas decisiones de la jugabilidad y una curva de dificultad irregular pueden resultar frustrantes. A ello se suman ciertos problemas de optimización que, sin arruinar la experiencia, sí llegan a entorpecerla. Aun así, si eres fan del género o del universo de Code Vein, seguramente acabarás disfrutándolo.

7.5

Notable