Han pasado ocho años desde que Digital Sun lanzó el primer Moonlighter con su peculiar mezcla de luchar en mazmorras como un RPG de acción y llevar una tienda para conseguir oro. Ahora esa fórmula vuelve con Moonlighter 2: The Endless Vault que llevaba en acceso anticipado desde noviembre de 2025. Ahora por fin llega completo con su versión 1.0 el 2 de septiembre de 2026, a PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2. Así que nos toca comprobar cómo ha quedado esta versión y qué es lo que podéis encontrar en ella.
De vuelta al negocio
El humo aún no se había disipado sobre Rynoka cuando Will comprendió que ya no tenía nada que lo atara a ese lugar. Moloch había cumplido su amenaza. El lugar donde creció, su tienda y todos sus recuerdos quedaron reducidos a cenizas. Junto a los pocos vecinos que lograron escapar, emprendió una huida sin rumbo claro, hasta que el destino los condujo hasta Tresna. Un asentamiento donde convergían viajeros, exiliados y criaturas de otras dimensiones.
Sin oro, y con solo su mochila y una escoba, nuestro protagonista no tuvo más remedio que ponerse a las órdenes de Doña Guita, quien lo mandó a las mazmorras en busca de reliquias que después pudiera vender. Y fue así, tras encontrar y luego venderlas, que empezó a escuchar una voz que lo llamaba y que solo él escuchaba. Hasta que, esa misma noche, tembló Tresna y, en medio de la aldea, algo se manifestó. Una entidad, llamada la Cámara Infinita le prometió concederle el deseo que quisiera a cambio de conseguir cierta cantidad de dinero. Pero, ¿qué ocurrirá cuando cumplamos lo que nos pide?
Una partida más, y otra, y otra…
Si algo hacía bien el primer juego era convertir una rutina sencilla en algo del que costaba despegarse, y esa fórmula sigue intacta en Moonlighter 2: The Endless Vault. En esta ocasión debemos cruzar un portal hacia una nueva mazmorra que se genera de forma procedural aunque podemos decidir qué camino tomar, cuánto arriesgar y cuándo es momento de dar media vuelta. Cuanto más profundo vayamos mejor va a ser nuestra recompensa pero también significa jugársela a perderlo todo de un solo golpe. Y curiosamente, no siempre es el miedo el que marca la retirada ya que la mochila, con su espacio limitado, termina siendo en ocasiones la que decide por nosotros.
Una vez hayamos salido con nuestro botín tenemos que hacer la otra mitad del trabajo. Cada reliquia recuperada no deja de ser mercancía que vamos a poder vender a nuestros vecinos. Pero surge la gran pregunta: ¿a cuánto vendo algo qué no sé cual es su valor? Pues no nos queda otra que tirar de ensayo y error, fijando un precio y observando la reacción de cada cliente hasta dar con el punto exacto. Además hay que aprovechar los eventos especiales que ocurren en ocasiones, añadir nuevos estantes o incluso cambiar la decoración. Debemos fijarnos en esos pequeños detalles para maximizar las ventas y por ello optimizar progresión. Aunque puede no parecerlo es un proceso bastante satisfactorio.
Y, si te sabe a poco lo que puedes hacer en la tienda, no hay más que seguir progresando para que la propia aldea empiece a transformarse a nuestro alrededor. Vamos a pasar de tener una única tienda, en la que fabricar o mejorar nuestras armas, a nuevos negocios regentados por los habitantes de Tresna. ¿Que tu tienda es muy triste? Podemos hacerle una visita a la Condesa para comprar nuevas decoraciones y mobiliario. ¿Que necesitas más pociones? Entonces podemos ir a hablar con Eris. Hay que jugar con calma, ir explorando notaremos la diferencia en las siguientes incursiones.
Combate más ágil
El Moonlighter 2: The Endless Vault volvemos a tener, al igual que en el primer título, un arma para cuerpo a cuerpo y otra de largo alcance. Y se agradece que no haya necesidad de ir cambiando entre ellas para usarlas. Así que esto, unido a la variedad de armas, termina siendo la que marca el tono de cada incursión, dejando a elección nuestra cómo queremos afrontarla según el estilo o arma con la que nos sintamos más cómodos. Por ejemplo, si prefieres jugar de forma rápida sin duda la espada es la mejor opción, pero si quieres hacer bastante más daño a costa de ser más lento, quizás los guanteletes sean tu elección.
Si seguimos comparando con la primera entrega si que tenemos una sensación general más agradable al manejar a Will aunque es cierto que seguimos sin podemos saltar. Aunque a cambio ahora vamos a poder golpear con la mochila para aturdir enemigos o mandarlos más lejos, así como que al rodar nos otorguen un breve instante de «invencibilidad». Así que aprender a sincronizar bien nuestros movimientos puede llegar a salvarnos la partida más de una vez.
En lo que respecta al número de armas disponibles, se mantiene en un arranque similar al del primer juego, con cuatro opciones principales para elegir. La diferencia real está en la profundidad de cada una, ya que ahora cada arma cuenta con variantes de diferentes efectos. Si las queremos conseguir necesitaremos materiales y oro, pero también desbloquear o conseguir los planos correspondientes. Estos se pueden conseguir derrotando jefes, otros completando misiones secundarias, y otros simplemente avanzando en la historia.
Y, hablando de jefes, en Moonlighter 2: The Endless Vault, si hemos notado que el combate de los jefes es diferente o al menos si que los hemos sentido más complicados. Es posible que la primera vez que os enfrentéis a uno acabéis derrotados, pero al final, lo que podemos hacer es seguir mejorando para poder hacerles frente. Cada jefe tiene su propio truco que hay que pillarle, así que no vale con lanzarnos a golpear sin más y comernos todo el daño.
Adiós al píxel, hola al 3D
El cambio más evidente respecto al original está en el apartado visual. Abandonan el pixel art tan característico y colorido hacia un mundo completamente en 3D. Por haber jugado al primero si que se echa en falta ese diseño al que cogimos cariño pero hay que decir que han hecho un gran trabajo en el nuevo estilo con escenarios bastante detallados y animaciones fluidas. Hemos tenido la oportunidad de jugar la versión de PlayStation 5 y os podemos asegurar que todo se ve muy bien y no hemos tenido problemas de rendimiento ni bajadas notables durante nuestras partidas.
(Comparativa Moonlighter 2 con Moonlighter 1)
Y si hablamos de música, aquí también hay cambio de nombre. Ya no tenemos a los mandos a David Fenn, compositor del primer Moonlighter, y en su lugar tenemos a Christopher Larkin. Quizás por su nombre no sepáis quien es pero es conocido sobre todo por su trabajo en Hollow Knight. Seguimos prefiriendo el trabajo que se hizo en el primer título ya que aun recordamos su tema principal y en ocasiones nos ponemos su banda sonora. Pero hay que decir que la nueva de este juego tiene su encanto mezclando melodías folk, sonidos electrónicos y hasta metal industrial.





