Análisis – Rune Factory 5

Análisis
7

Notable

Combinar un RPG con un juego de simulación de granja es algo que a priori nos da a entender que no va a funcionar, pero nos equivocamos. A lo largo de estos últimos años esta combinación les ha funcionado a algunos juegos como es el caso de Stardew Vallew o la saga Rune Factory. Se trata de una saga bastante longeva pues el primero de ellos se publicó en 2006 para Nintendo DS en Japón, aunque aquí no lo haría hasta tres años más tarde.

A pesar de haber tenido buena acogida esta saga, no habíamos tenido una nueva entrega numerada sin contar versiones especiales o spin-off, desde Rune Factory 4 en Nintendo 3DS en 2012. Ahora diez años más tarde llega en exclusiva Rune Factory 5 intentando innovar en su apartado gráfico, así como exprimir el potencial de Nintendo Switch. ¿Pero lo habrán conseguido?

¿Quién soy?, ¿dónde estoy?

Nuestra historia comienza con un cliché ya visto en muchos RPGs: la famosa amnesia. Todo ocurre cuando nuestro protagonista, que podemos elegir entre chico o chica (Ares o Alice), despierta tras escuchar los gritos de alguien que necesita ayuda. No sabemos porque se encontraba en ese bosque ni que hacía allí. Solo recuerda su nombre y sus instintos por ayudar a las personas que lo necesiten.

Tras seguir los gritos encuentra a una joven indefensa que está a punto de ser atacada por una bestia y no hay nadie que pueda ayudarla salvo nosotros. Aunque la batalla transcurre sin problemas parece que ha sido demasiado para nuestra protagonista y acaba desmayándose. Al despertar le contarán lo que ha sucedido y que se encuentran en el pueblo de Rigbarth.

Nadie parece conocer a nuestra protagonista y, aunque son un poco reacios de acogernos en su pueblo, están agradecidos por haber ayudado a una de los suyos. Nos dicen que podemos quedarnos hasta que vuelvan nuestros recuerdos, pero a cambio debemos ayudar. Es por ello que nos dicen que debemos unirnos a la organización SEED. Una organización que se encarga de preservar la paz en Rigbarth.

Pero, ¿cuál es nuestro deber como miembro de esta organización? Deberemos atender a las tareas que nos van pidiendo la gente de este pueblo mientras también ayudamos en las labores agrícolas. La historia en si misma sigue un cliché, pero no por ello deja de ser interesante. Así mismo, conforme vamos avanzando en la historia, todo se va volviendo más interesante y llegaremos a estar metidos en una serie de conflictos de los cuales no nos queda otra que resolverlos.

Para poder enterarnos de toda esta trama olvidaos de encontrar los textos en español. Solo vamos a poder elegir entre inglés, francés o alemán. Salvo que dominéis alguno de los dos últimos, el inglés es la opción más viable. No tiene un inglés muy complicado y dado que todos los juegos del género parten de los mismo no creemos que tengáis mucho problema para poder avanzar.

¿Qué podemos hacer en Rigbarth?

Ahora que ya somos un miembro en toda regla de SEED podemos hacer pleno uso de sus instalaciones. Así que nuestros primeros pasos por el juego van a ser recorrernos todo el pueblo para conocer a su gente, ver qué tipo de tiendas hay, donde podemos pescar o incluso dónde relajarnos después de un largo día de trabajo. Es bastante probable que se os hagan muy largas las primeras horas de juego, pero es bastante recomendado que prestéis atención.

Hay bastantes cosas que podemos hacer y tenemos la libertad de gestionar como queremos invertir el tiempo cada día. Podríamos pasarnos todo el tiempo cosechando en la granja o por el contrario ir a explorar para conseguir nuevos recursos. Pero consideramos que no es lo ideal y que habría que llevar un equilibrio entre todos los aspectos que nos ofrece Rune Factory 5. En muchas ocasiones si queremos desbloquear nuevas funcionalidades o incluso conseguir nuevas herramientas vamos a tener que realizar la misión pertinente.

Un aspecto muy positivo que tiene este juego, y que lo puede diferenciar de otros, es que siempre vamos a tener algo que hacer. Seguro que hay algún vecino que tiene un recado para nosotros o que incluso se aproxima algún festival en cual participar. Así que mirar el calendario se vuelve algo indispensable. No os desaniméis si no podéis hacer gran cosa en los festivales ya que el primer año de juego no vais a estar preparados para la mayoría.

Participar en un festival merece bastante la pena ya que ofrecen recompensas como recetas e incluso mejoras en las estadísticas. El problema es que no solo mejora nuestro personaje, sino que los vecinos/oponentes también mejoran con el tiempo, por lo que el paso del tiempo puede suponer un problema. Por ello es recomendable que le echéis un vistazo a la funcionalidad de las Directivas.

Se localizan hablando con Eliza en la sede central de SEED y nos permiten, entre otras cosas, cancelar los festivales. Hacer una cancelación no es barato y más nos vale tener suficientes puntos de SEED. Para poder conseguir estos puntos no nos queda otra que realizar misiones secundarias de la gente de Rigbarth como entregar objetos o capturando monstruos buscados.

Algunas de estas misiones, además de permitirnos conseguir puntos, también nos alientan a aumentar nuestra amistad con los personajes. A priori esto puede no servir para nada, pero si conseguimos aumentar esta afinidad lo suficiente podemos invitarlos a que nos acompañen a los combates. Y si hay algún personaje con el que lleguemos a empatizar podemos llegar a tener un romance y proponerle matrimonio (incluyendo a gente con el mismo género). Aunque no será fácil ya que también vamos a tener que agasajarlo con algún que otro regalo.

Cultivando y combatiendo

Las dos mecánicas principales de Rune Factory 5 son la gestión de nuestra granja y repartir golpes a los enemigos que nos encontremos. Con la primera de ella es como vamos a conseguir más dinero en este juego y es que cuanto mejores sean nuestros cultivos mayores beneficios vamos a obtener.

Al principio comenzamos con una pequeña extensión de tierra en la que como mucho podemos arrancar hierbas con la mano. Se encuentra en mal estado por lo que para poder sembrar nuevas semillas vamos a tener que hacer una buena limpieza de piedras, ramas y de hierbas malignas. La mecánica para hacer todo esto no difiere con la de cualquier juego de este género: tenemos que equiparnos la herramienta adecuada y luego usarla donde corresponda.

Estas herramientas, y todo lo que consigamos, también se van a poder utilizar en unos terrenos un tanto especiales. Vamos a poder cultivar en las espaldas de los dragones que van a ser nuestros amigos una vez hayamos avanzado lo suficiente en la historia. Por un lado, es un elemento diferenciador, pero por otro lado puede llegar a ser un engorro debido a que tenemos que ir expresamente hasta allí y comernos luego los tiempos de carga.

Rune Factory 5 es muy agradecido con el jugador y lo muestra de manera muy visual. Por cada acción que hagamos (como correr, dormir o talar) nuestro personaje va obteniendo experiencia y llegará un momento en el que suba de nivel. Aunque a su vez, cada acción nos va consumiendo energía que puede ser recuperada con algún consumible, descansando en los baños o durmiendo para que pasemos de día. Si acabamos gastando esta energía acabaremos en la enfermería y no queréis que esto pase.

El principal problema que encontramos aquí es su jugabilidad ya que no está del todo depurada. Tanto el control como la cámara puede jugarnos malas pasadas y poder hacer una tarea tan sencilla como talar puede llevarnos a destruir algo que no queríamos (adiós al preciado estanque). Incluso, hasta que lleguemos a acostumbrarnos, puede ser confuso o algo tosco el menú para acceder y equipar tanto las herramientas como las semillas.

La segunda mecánica importante que habíamos mencionado es su parte RPG. Vamos a partir de batallas en tiempo real donde la mayor parte del tiempo la pasaremos machando el mismo botón una y otra vez. Los combates no suelen ser complicados de superar ya que además podemos equipar a nuestra protagonista con armaduras y armas. Pero, si nos vemos en apuros, también podemos usar las habilidades que vayamos aprendiendo o usar algún consumible. Y si esto no es suficiente siempre podemos ir a la sede principal de SEED para cambiar la dificultad del juego.

Dado que vamos a tener hasta ocho tipos de armas diferentes lo aconsejable es que las probéis todas. Usad tanto las que tengáis más poderosa como la que mejor se adapte a vuestro estilo de juego. Ya que dependiendo de cual tengamos equipada también cambiarán las habilidades disponibles para usar.

¿Mejoras respecto a su predecesor?

Si habíais jugado a Rune Factory 4 Special habéis podido comprobar que la saga ha optado por un nuevo estilo artístico. Sobre todo, se nota en sus personajes donde hemos pasado de unos personajes chibis a unos personajes un poco más realistas. Aunque se sigue manteniendo el estilo en 2D cada vez que nuestros personajes tienen una conversación o se produce un evento.

Dónde más riqueza vemos en este apartado artístico es en las pocas escenas anime que tiene Rune Factory 5. Están muy bien trabajadas y cada vez que una tiene lugar nos deja con ganas de ver más, pero por desgracia no suelen tener mucha duración. La parte buena es que podemos volver a verlas siempre que queramos desde la habitación de nuestro protagonista.

En lo que respecta a los escenarios son bastante coloridos, pero muchos de ellos dan sensación de estar vacíos. Y comparado con el juego anterior, ahora los terrenos son muchos más grandes, por lo que el uso de puntos de viaje rápido puede llegar a ser una buena opción. Aunque claro, debido a que no está muy bien optimizado para Nintendo Switch, vamos a tener que aguantar los famosos tiempos de carga.

Este cambio podría ser bueno, pero se ve empañado debido a las limitaciones que se han encontrado al estar solo disponible en Nintendo Switch. Vamos a tener texturas algo borrosas y dientes de sierra en los personajes. Esto se nota mucho menos en el modo portátil debido a su menor resolución de pantalla. Pero de lo que no nos libramos da igual dónde juguemos es a las bajadas de frames y una cámara que se vuelve inestable cuando quiere.

Para amenizar nuestro tiempo por las tierras de Rune Factory 5 tenemos una banda sonora bastante variada. Algunos de los temas son bastante relajantes y con ritmo pegadizo así que no os extrañe que acabéis tarareando algunos de ellos. Por último, mencionar que el doblaje se encuentra tanto en inglés como en japonés. Ambos doblajes están muy bien así que elegid aquel que más o guste. El problema es que no vamos a poder disfrutarlo mucho ya que solo lo vamos a tener en escenas importantes.

Resumen

La nueva entrega de Rune Factory 5 ha querido arriesgarse introduciendo nuevos cambios como un nuevo estilo artístico pero que no ha sabido llevarlo muy bien a la consola portátil de Nintendo. Es por ello que encontramos pequeños problemas de rendimiento en ocasiones pero que no impiden que estemos ante un juego bastante divertido. Nos va a ofrecer decenas de horas de juego tanto si queremos completar su historia principal como si queremos exprimir sus partes sociales y de agricultura. Sabiendo todo esto y la cantidad de juegos que le hacen la competencia queda a vuestra elección si queréis haceros con esta nueva entrega de la saga.

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Notable

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