Análisis – The Turing Test

Análisis PC PS4 SWITCH XBOX ONE
7.5

Notable

The Turing Test fue lanzado entre 2016 y 2017 para Xbox One, PC y PlayStation 4, pero no ha sido hasta este febrero de 2020 cuando ha llegado a Nintendo Switch. Se trata de un juego de puzles de Bulkhead Interactive, un pequeño estudio independiente alemán que alcanzaría un mayor éxito en 2019 con el shooter Battalion 1944.

Centrémonos ahora en el juego que nos concierne: se trata de una aventura con estética espacial-industrial, con voces en inglés y subtítulos en español, con una preciosa música de ambiente que transmitirá la soledad e inquietud de nuestro personaje, y con un factor ético y filosófico que nos hará replantearnos la naturaleza humana.

¿De qué va The Turing Test? Nos encontramos a cientos de años en el futuro y tomamos el control de Ava Turing, una ingeniera espacial destinada a la Estación Espacial Internacional, que ha sido descriogenizada por una inteligencia artificial para alertarnos de que hemos perdido el contacto con los miembros de un satélite en Júpiter tras realizar un descubrimiento misterioso. Al entrar, nos damos cuenta de que el equipo de investigadores que residía allí ha modificado totalmente el edificio para convertirlo en una sucesión de salas que ponen a prueba nuestro pensamiento lateral, actuando como Test de Turing para dejar fuera a cualquier inteligencia robótica.

Entramos a la base acompañados de la voz de TOM (la inteligencia artificial) y de nuestra EMT, una herramienta con la que podremos trasladar energía de un lugar a otro y que será crucial para superar los puzles. Las mecánicas son sencillas: cada sala contiene una serie de mecanismos que se activan mediante bolas de energía y nuestra función será colocarlas correctamente para abrir la puerta que nos lleva al siguiente nivel. La dificultad aumentará cuando encontremos distintos tipos de núcleos energéticos (algunos que funcionan intermitentemente, otros que no podemos llevarla dentro de la EMT y por ende nos dificultarán la movilidad, etc.) y de mecanismos (puentes, plataformas, imanes, palancas…).

Cuando pasemos la primera mitad del juego se nos presentará un cambio de mecánicas que dará frescura al sistema, pero como viene de la mano de un descubrimiento de la trama preferimos no dar más detalles. Aun así, casi en ningún momento el juego llegará a suponernos un verdadero reto: sus niveles cortos hacen que no nos lleve demasiado tiempo probar todas las posibilidades en caso de que no sepamos qué hacer. Aunque es cierto que cada vez se nos presentan nuevas mecánicas, introducidas por puzles sencillos para que nos acostumbremos, no consigue mantener una curva de dificultad constante, cayendo en muchas ocasiones en presentar puzles mucho más fáciles que los anteriores aun encontrándose en puntos avanzados del juego, y aunque son relativamente satisfactorios de resolver, podemos llegar a echar de menos un poco de creatividad en cómo los solucionamos.

La trama se irá resolviendo a través de conversaciones con TOM que veremos al inicio de cada puzle. ¿Por qué quieren asegurarse los investigadores de que no entra ninguna inteligencia artificial? ¿Qué es ese misterioso y peligroso descubrimiento que han hecho? ¿Han perdido la comunicación con la base o la han cortado a propósito? Aunque las preguntas verdaderamente importantes que nos haremos durante el transcurso del juego van más allá de una trama de intriga espacial. ¿Tenemos los humanos realmente libre albedrío? ¿Qué nos diferencia de las máquinas? Estas son las preguntas principales que nos propone Bulkhead Interactive, y lo hará hablándonos de filosofía en términos sencillos y asequibles como con el experimento de la habitación china de John Searle.

Su desarrollo es totalmente lineal, a excepción de ciertos puzles opcionales que nos permitirán ver partes internas de las instalaciones con lore muy interesante en forma de narrativa visual a través de objetos, fotografías, e-mails, grabaciones…

Con toda esta explicación es imposible no ver The Turing Test como una secuela espiritual de Portal, y es que lo es y no pretende esconderlo. Somos una joven en unas instalaciones asépticas y monótonas, resolviendo puzles uno tras otro con nuestro “arma” de manipulación, acompañadas por la voz de una IA y reflexionando sobre la ética de los robots. Es tan obvio que no sería capaz de hablar de plagio sino más bien de homenaje, de agradecimiento a la gran obra de Valve.

Hace unos años quedó claro que este era un título que funcionaba bastante bien en otras plataformas como PC, pero ¿cómo se comporta con un mando de Switch entre las manos? La respuesta es regular. Y aunque quedamos a la espera de ver si corrigen alguno de estos problemas en futuros parches, debemos destacar la terrible desincronización de los subtítulos con el audio que incluso hacen que no podamos leer partes de las conversaciones (una pena porque se ha traducido mucho más contenido que originalmente no estaba subtitulado al español en otras consolas), la poca comodidad para moverse con los joysticks (lo cual en ocasiones dificulta la resolución de los puzles) y que puede causar mareos fácilmente ya que no hay opciones para ajustar eso. A esto se suman algunos tiempos de carga entre puzles que son demasiado largos, la molestia que produce su interfaz en modo portátil por tener un tamaño de fuente demasiado pequeño… Es una pena, porque su formato de puzles cortos da pie a que se juegue en ratos muertos como bien podemos hacer con una Nintendo Switch.

Positivo

  • Los puzles son cortos y dinámicos, lo que agiliza avanzar y anima a seguir jugando.
  • Las reflexiones éticas y filosóficas que propone dotan al juego de un trasfondo atractivo más allá de los puzles.
  • Tiene una narrativa visual muy interesante que nos anima a pararnos y observar nuestro entorno, descubrir detalles escondidos y hacer nuestras propias teorías mientras avanzamos.
  • Su banda sonora es buena y muy acertada, acompañando muy bien el tono del juego.

Negativo

  • Los fallos en los subtítulos arruinan un poco lo interesante del argumento.
  • Se hace largo, pese a su corta duración, porque resulta un poco repetitivo.
  • La adaptación de los controles a Switch no está lograda.

Resumen

The Turing Test es un juego interesante para los amantes de los puzles y la ciencia-ficción que perdona la sensación de repetición gracias a una duración de unas 5-6 horas. Con un precio de salida de 19,99€ se trata además de un juego muy asequible jugablemente, porque no requiere apenas de habilidad, y relajado, perfecto para echarle ratitos. Si se arreglan algunos de los fallos de la versión para Switch, se trata de una experiencia muy recomendable.

7.5

Notable

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